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Docentes de Religión

Área de Educación Religiosa

El Área de Educación Religiosa presenta una propuesta partiendo del valor humanizador de lo religioso para el desarrollo y la formación de la persona. Propone una formación en valores, contribuyendo al desarrollo y crecimiento integral de las estudiantes y consecuentemente al logro de una educación de calidad que contemple todas las dimensiones de la persona, entre las que se encuentra de modo constitutivo, la capacidad trascendente espiritual y moral. Este es el aporte más significativo del Área, ya que no podemos desconocer la existencia de esta dimensión que está enraizada en lo más profundo de cada ser humano.

 

El Área de Educación Religiosa  busca desarrollar de manera armónica  y coherente  todas  las  dimensiones  de la persona, especialmente  la dimensión espiritual. En otras  palabras abrir el corazón del estudiante  a Dios para que lo vuelva contemplativo  en el actuar de cada día, de tal manera que  su fe se traduzca  en vida concreta, haciendo personas de bien para el bien. Que el estudiante se esfuerce por vivir en coherencia con los principios de su fe,  que promueva el compromiso por construir un mundo más justo, solidario y fraterno. 

La finalidad de la educación religiosa es la de promover y desarrollar el ejercicio de la fe a partir de una experiencia sensible del amor de Dios, sostenida y fundamentada en los conocimientos que gradualmente los estudiantes irán adquiriendo. Es importante desarrollar el área de Educación religiosa en permanente interacción con el resto de las áreas para que los estudiantes perciban que la fe, la ciencia y la cultura no son ámbitos separados, sino profundamente relacionados. En este sentido el desafío de una sesión de religión será enseñarles a mirar la realidad con ojos de fe, para interpretarla y conectarla con la vida concreta.

 

El área de Educación Religiosa enfatiza, además, la necesidad de conocer, valorar y respetar, las diferentes manifestaciones religiosas.